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domingo, 17 de abril de 2011

Borradores

Borré y escribi mil veces... lo imaginé y no pensé que podria suceder... pero así fue,  el par menos calculado de aquel grupo de gente extraña trabajaba junta. Ella no hablaba con casi nadie y a el lo detestaban casi todos... raritos...

Entonces debía ser así, encontrarse a escondidas en algún lugar de Congreso, cerca y lejos de todo... caminar rápido hasta el bar mas oscuro y relajarse, hablar en ese tono que solo él tiene cuando reflexiona sobre lo que ella dice, se excita de solo escucharla con esa voz que ella no reconoce cuando está con él.
Después de 1 año y medio y dos horas mas, llego el beso... que entre la penumbra del bar no podria haber sido mejor, la cerveza hizo lo suyo, actuó como somnifero de posibles cuestionamientos y malos pensamientos. Podría haberse coronado la noche con  la voluptuosidad del deseo contenido casi al instante de conocerse, pero ella no es la  tipica minita y en dos palabras le hizo entender que esa no era la noche... él la tomó de la mano con fuerza y solo dijo: Es tarde no? Hoy si dijo ella y sonriendo bajaron como en un flash por Lavalle, sin hablar o con esos silencios extraños entre ellos que no paraban un segundo de divagar, de deambular entre el sexo, las relaciones entre minitas y tipos, o entre mujeres y hombres, el fútbol y la vida, la de todos los días, la de los hijos, el trabajo y el dinero.

En la despedida, entre besos apurados de madrugada ella le dijo: "escapate esta semana.."


Ramita

sábado, 29 de enero de 2011

La provoca

Se hace el distraido y comenta lo bien que escribe, que deberia hacer una serie de textos eróticos... y ella se niega, da vueltas, mira la pantalla de Msn y se sonroja. Piensa en tenerlo, un rato nada mas, como para sacarse las ganas, porque confiesa que no hay nada mas lindo que fantasear con alguien y despues cumplir el deseo.
Y mientras se escriben ella hace un boceto mental de lo que podria suceder, lo ve, entrando al bar con ese aire histerico y acelerado, casi violento. Lo imagina acercandose con un poco de verguenza hasta ella y saludarla como si fueran amigos de la infancia, pero en el abrazo se trasluce el deseo, (saben a que juegan pero a la hora de la verdad los dos tiemblan).
El sigue escribiendo, no se detiene y ella necesita leerlo para terminar de imaginar como llegan al hotel, alguno del Bajo para no irse mucho de la zona... pero a él se le cayó la conexión del fuckin Telecentro y a ella se le fue la inspiración.

Asi de inconclusos son sus encuentros virtuales.




Ramita

sábado, 4 de septiembre de 2010

No te lo voy a escupir!

Bs. As. tiene esas noches en las que todo se da sin planificar. Donde las palabras toman un curso desenfrenado y que genera el deseo de volver... volver a escuchar, y en ese momento desatar las verdaderas intensiones, o no...
Haciendole honor a la camarera por un día de Ultra que después de ofrecer retirar las botellas y la única porción de pizza que quedaba insinuó que podía calentar la porción, dudamos y agregó: "Quedate tranquilo, no te la voy a escupir"...

Cómo termina el humano diciendo cosas que no debería? Como cuando te descontracturas liberas las palabras y terminas con una confesión que nada tienen que ver con nada? Como confesas sin medias tintas, sin filtro algo que sentís? Acá el ejemplo:

"Me calentaste como mujer cuando terminé de leerte"

Ah! bueno... él no estaba en pedo, no había fumado... solo que, como dije en un principio, cuando te descontracturas y en la conversación se da la confianza a un nivel alto.. listo, saltas al vacío porque sabes que vas a flotar en el aire y no caer pesadamente al suelo. La respuesta podría haber sido un beso directo, como para cerrarle la boca y que no explique motivos, razones y circunstancias... pero ella lo dejó hablar. Nunca manejo bien los elogios, nunca supo como devolver esas frases matadoras... al menos al instante, si después analizando al situación, lograba encausar las sensaciones... pero ese momento era solo para escucharlo.

A esa frase llegaron después de unas cervezas, una charla que paseó de verdad en verdad... y la conclusión de que con un whisky todo hubiera sido diferente... ni mejor ni peor pero se hubieran reído aun mas de la situación.




Buenos Aires no mata, libera, al menos esta vez.-







Ramita.-