Sin querer, sin amar, sin sentir, olvidando el romance, añorando las lágrimas de amor, esa soy, un pedazo de vida malgastada en terapia. Hoy, tal vez ayer o hace tiempo lo supe, cada revelación me sacude, me enoja, la verdad patea en la boca del estomago y te deja a un costado del camino.
Cada vez me cuesta menos levantarme, si algo valoro de mi es que no me rindo, jamás.
Ramita