Quisiera no recordar todo lo que recuerdo, mejor dicho quisiera recordar lo importante, esos hechos que luego trajeron consecuencias. Pero no. Por ejemplo, el otro día, entre amigas habíamos memoria de nuestra infancia, apellidos y nombres de compañeros y maestras, paseos y excursiones, cumpleaños y chicos que nos gustaban... Mirando la foto de preescolar les mencioné el nombre de todos y el 90% de los apellidos. Me sorprendí yo misma, nunca imaginé que recordaría todo. Aunque sigo sin recordar con quien se sentaba Valeria. Ese ejercicio involuntario me mostró que las quería tanto, el cariño de aquellos años persistía.
Las cinco hicimos la primaria juntas, ocho años ininterrumpidos. Y recuerdo que fui felíz!
Ramita