Sin querer, sin amar, sin sentir, olvidando el romance, añorando las lágrimas de amor, esa soy, un pedazo de vida malgastada en terapia. Hoy, tal vez ayer o hace tiempo lo supe, cada revelación me sacude, me enoja, la verdad patea en la boca del estomago y te deja a un costado del camino.
Cada vez me cuesta menos levantarme, si algo valoro de mi es que no me rindo, jamás.
Ramita
1 comentario:
Rendirse es hacer trampa. Es cruzarse de brazos. Dejar de buscar las estrategias para ser feliz.
Y ser felices es un premio que nos merecemos todos. Así que, a jugar! :)
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