Al día siguiente, Juana salió corriendo hacia la parada, pero por esas cosas del transito y los cortes de calles, los colectivos habían sido desviados, incumpliendo con el recorrido habitual...entonces, como era de esperar (por ella) no lo vio.
Así pasó una semana, lentamente y el miércoles siguiente, mientras fumaba un cigarrillo en la larga fila para subir al colectivo sintió una mano en el hombro:
"Vas a tomar éste?"
Nicolas, sonriendo y con el pelo mas corto... (Lindo)
Todo era un caos, gente que empujaba y se chocaba con otras personas, todos desesperados por subir al colectivo como si fuera el último, ellos decidieron entonces caminar hasta donde paraban las combis, la calefacción en el crudo invierno capitalino era una motivación y la posibilidad de una charla tranquila en el viaje también.
La naturaleza ansiosa de ella no podía reprimirse y soltó un: "Agendá mi celular” él lo hizo, después de tirar una frase matadora como: “como sabes que lo quiero?”
“Porque tengo ese efecto en los hombres” respondió ella…
Tanta seguridad (sabía) era extraña en ella, pero no sentía que fuera a perder mucho yendo contra lo que el decalogo de conquistas indica…
Él fingia desinteres, la miraba divertido y con sorpresa, no esperaba de ella una respuesta así, pero lo agendó (solo se hacía el dificil) a la mañana siguiente la despertó con un sms: "Buen día, fresco no?"
Ella rió, la charla sobre el clima era lo menos, pero lo compensaba solo con haber leído a Hesse.
Ramita

