miércoles, 4 de junio de 2008

de olores, sueños y dibujos...

Despeinada y sin maquillaje, me miraba en la ventanilla del colectivo. El descenso al subte fue la mejor manera de ocultar mi mirada somnolienta de la mirada ajena, miré con ansias el reloj del celular, se me hacia tarde para parar a tomar un café, asi que corrí bajo la tierra en busca del calor sofocante del tren. En la estacion Lavalle percibí el olor de la gente, si la gente, que camina sin apuro tiene un perfume despreocupado, en cambio el que se atraganta con chori/paty/pancho huele a nervioso serial killer; no me detendré en este detalle, avanzaré sobre el hecho significativo que ese dia me sucedió.

Bajé del subte, subí a la calle, respiré gente y caminé por Esmeralda, pensando en el sueño que habia tenido, en él mi anillo estaba roto, y se caia por el hueco del ascensor, desde abajo un personaje extraño me gritaba que no me lo devolvería, indignada salté al vacio con la intención de recuperar mi preciada joya... caí sobre una montaña de colchones, pensando en que debia despertarme del sueño, porque iba a llegar tarde al trabajo, escuché una risa y volteé la mirada, ahí estaba Mandrafina mirándome soberbio como siempre, pero en sus manos tenia un libro con ilustraciones que no alcanzaba a distinguir... cuando intenté acercarme me cai de la montaña y me desperte.

Al llegar al trabajo, subi al ascensor, cuando estaba cerrandose , el mismo soberbio del sueño lo detiene, en sus manos el libro que habia visto esa noche. Cuando llegué a mi piso me miró y dijo: “Que cara de haber soñado mucho... je”

Conclusiones: El libro es de su tio dibujante, yo dibujo, él es arquitecto, no nos saludamos pero usamos el mismo tipo de lápiz... Ok, ni idea que tiene que ver eso con mi sueño...

2 comentarios:

MartinRRRR dijo...

Bueno, la cara te vendió ramita...hay que lavarse la cara!
Saludos grandes!

Skelter dijo...

Me gusta mucho como escríbes.

Saludos cariñosos.