Pues bien, todo empieza con uno de esos ataques míos de buena onda:
"Ay! Pobre le voy a regalar un chocolate" si, a ese chico callado y tímido que pasa sus 25 minutos de descanso mirando el vasito de café como si fuese lo único que existiera en este planeta. Hacia él voy, aparezco de la nada, chocolate en mano y digo: TOMÁ, sonrío y me alejo...
A los dos días entre su timidez y mi caída a la realidad (sos una idiota como le vas a dar un chocolate a alguien que a penas te saluda?) Nos cruzamos en el ascensor, me saludó con un beso en la mejilla.
_Queria decirte, que bueno ehh ehh ehhh
_Si decime, es por el chocolate... todo bien...
_ Eh si... por eso..
_Listo, no fue nada...
Llegamos a mi piso y me despido:
_Chau, nos vemos
_Si chau................ ahhhhhhhhh. No me gusta el CHOCOLATE!
La puerta del ascensor se cerró... y mi cara, a mi cara le faltaba la bolsa de papel del hijo de Silvestre.
9 comentarios:
Ja ja ja!
Ojovidrioso: no te rías!! es triste...
jajaja
jajajajajaja... Que desagradecido de mierda. Ahí tendrías que haber apretado otra vez el botón para que se abra el ascensor y decirle que te lo devuelva si no le gusta.
Estas situaciones le hacen pensar a uno que hay que ser un mala onda total.
emmm a que ser sobre la tierra no le gusta el chocolate ...
solo a ese boludo!
se podria haber callado no!
te kiero hermanita!!!
Ahí tenés por qué anda mirando el vasito y no hace otra cosa más que esa ;)
Ya lo dije y hace casi más de un año: SON TODOS IGUALES.
Je! :)
Yo tengo anécdoooooooooota para contar jaja :)
te digo una solo cosa!
por que sigo sin aparecer?
mala hermana!!!
los biznikes sabes a quien se los voy a dar no?
jajaj
te traño ...
Que raro todo
Para mi que en el vasito esta la respuesta
El miravaso es un pelotudo!!!!!
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