martes, 28 de octubre de 2008

ya no está

Víctor era alto, enorme, 38 años, rubio de ojos azules, descendiente de polacos, obtuvo sin discusión la tenencia de sus dos hijos mayores, Sergio y Agustín, el primero, un niño dedicado al estudio, el segundo dedicado a la calle y al hurto menor, abandonado por su mujer quien tuvo 4 hijos más con el verdulero de la otra cuadra; en su juventud había probado las mieles de la noche, el alcohol y demás sustancias que lo llevaron a delinquir alguna vez.

Vivía al lado de la casa de mi abuela, y siempre cruzaba descalzo, saludaba con la mano y sonreía... Al crecer, se dedicó a viajar en su camión por todo el país, transportando leña, pollos y vacas...

En Marzo se engripó, mal, eso contó Ana, la madre... tambien parece que tuvo neumonía, pero mejoró. En Julio se engripó otra vez, lo internaron.

Hace una semana murió, lo vi desde la puerta de su habitación, el oxigeno lo ayudaba a extender eso que ya no era vida, sabía bien, que Ana no quería aceptar que fuera el HIV lo que estaba consumiendo a su hijo... por eso, se esforzaba en sonreir a pesar de la agonía.




Ramita.

2 comentarios:

ojo vidrioso dijo...

Era pariente tuyo? O sólo vecino?

Historia jodida...

Sil dijo...

Era un vecino de mi abuela.. lo conocia de toda la vida... fue todo en seis meses... y la madre pobrecita no queria decir nada... tiene dos hijos mas, el más chico tiene HIV.