jueves, 12 de febrero de 2009

Conclusiones luego de una confesión.


En su mirada solo veía falta de ganas de escucharme, un vacio enorme, lo veia como una bolsa de huesos, mientras le hablaba imaginaba hombrecitos caminando en su cerebro, imaginaba pequeñas pelotas de golf rebotando en su craneo una y otra vez...
Me alejé para tener otra perspectiva de la ultima vez que lo viera y lo vi, real, sin encanto, sin ese no se qué que me habia gustado tanto y por tanto tiempo... lo desarme como en el video de Robbie Williams, lo dejé como a uno mas...

Final.

Tomé un Dry Martini para olvidar el mal paso, sabiendo que nada sería como antes, prendí un cigarrillo prometiendo falsamente que iba a ser el ultimo...

Despues entre luces y alboroto injustificado lo busqué, y fue como tener rayos X solo huesos azulados, una imagen de la nada misma....

En la mañana con la transpiración en la garganta pidiendo a gritos una Coca light recordé su sonrisa y todo volvió a ser como antes, un amor platónico.



Ramita.

3 comentarios:

ojo vidrioso dijo...

El relato es muy elocuente y gráfico, pero mucho mas la foto.
Quien te la sacó?

Parecería que no todo sigue igual, sino que hiciste algo que de alguna manera te saca un peso. Creo.

Besos!

Ornella dijo...

Me hiciste acordar que quería decir algo del desencatamiento.

Igual, valió la pena hablar.

Urugaucho dijo...

Eso en mi país se llama "amor al paso"... es lindo, es sincero, muchas veces más sincero que el amor que dura mil años...

comoelsalmon.blogspot.com