martes, 10 de febrero de 2009

Pérdida.

El trabajar juntos no era algo que a ella le hiciera bien, de por si era complejo aguantar sus roces, sus masajes y su constante necesidad de hablar de sexo aunque no tenga nada que ver con el excel o el informe de ausentismo.

Ella se esforzaba todos los dias, pero sabía que iba a ceder y así fue... un sabado a la tarde, horario inofensivo se juntaron a tomar mates... ok, nada de mates, terminaron con unas cervezas, un poco de marihuana y la ropa transpirada.

El lunes ella con el amor florecido se presentó con una sonrisa rosada y la ilusión disimulada entre las manos...

_Que haceees le dijo él.
_Todo bien vos?
(ella intentado no temblar)
_Bien, algo dolorido

El al desperezarse dejó al descubierto la marca/moretón/chuponazo en el cuello.


_Bueno empecemos a trabajar_ Dijo ella; viendo como su sonrisa se decoloraba y se transformaba en mueca tragicómica.





Ramita.

4 comentarios:

Anoia dijo...

Que horror... Y esa situación en el trabajo se puede llevar a muchas otras. Que descepción.
Beso.

ojo vidrioso dijo...

Donde se come...

ELO dijo...

Sos grosa... Sabelo... Che, sabes que hago el sabado? :P

besiño

Ornella dijo...

No pasó. ¿sos vidente?

:O