lunes, 14 de septiembre de 2009

Y el cuervo dijo..


Vete al diablo y señaló la puerta entreabierta. Con el paso lento, la cabeza gacha y un sin fin de lágrimas a punto de convertirse en mar. Cada palabra terminó con lo poco de inocencia conservada hasta ese entonces. Un murmullo la despertó. Estaba sentada en lo que habia sido su casa cuando era pequeña y en sus manos una caja con una lombriz muerta, llena de espanto corrió a la puerta saltando por encima de insectos que recorríam el salón. Tocó su bolsillo y sacó una fotografía. Era la que se habia tomado con su abuela antes que ésta muriera. Una mano tomo la suya, fría, aspera, una mirada tierna le señalaba la salida. Y hacia allí fue. Al abrir los ojos descubrió que respiraba y que si en el sueño no encontraba la puerta moriría dormida.








 Ramita

1 comentario:

ojo vidrioso dijo...

Muy expresivo

Hay sueños que son demasiado opresivos.

Todo bien?

besos!