Después de comer, lavó los platos y se sentó a ver 678, pero sin sonido… le había bajado el volumen porque le molestaba mucho la voz de Barone, encendió uno para distenderse y pensar en una nueva historia, tenía que publicar si o si en el diario del domingo, y no tenia muchas ideas; solo se le ocurrían temas que para él ya estaban agotados.
Decidió bajar los 6 pisos por la escalera, escuchando con atención el ruidos de las pantuflas golpeando los escalones. Se sentó en el cordón de la vereda, terminó el porro y suspiró. Ya lo tenía, la soledad que sentía cuando exhalaba y miraba a su lado y solo había NADA.
Corrió sonriendo, subió los 6 pisos por escalera y sintiendo que los pulmones se llenaban de aire gracias a esa dosis de inspiración. Prendió la compu y tecleó, contento, satisfecho de haber hurgado lo suficiente en su mente como para obtener un texto más que decente.
Lo envió al editor del diario, lo tituló Humo al vacío.
Y se sentó en la cama, exultante, hacía mucho que no escribía tan naturalmente, tomó una copa de vino y se recostó, aún sonreía, hasta que de golpe se incorporó llorando, preguntándose porque tanta felicidad si estaba hablando de lo solo y vacío que se sentía.
Ramita
6 comentarios:
Lo bueno del vacío es que -a veces- le podemos dar forma.
BRILLANTE...
Orne: el vacio da lugar...aunque a veces creamos que nos quita algo..
Anonimo: gracias!!
Wou que ironico final, pero lo bueno del vacio es que esta para llenarse aunque paresca tonta la frase...
muy lindo blog sigue asi...
te invito a pases por el mio si tienes tiempo http://elborradordepapeles.blogspot.com
un abrazo y te estare siguiendo por google friends
Uh, qué jevi U.U.
Me causó gracia entrar y ver mi fotito soplavelas acá a la izquierda xD.
Mi gran amiga Ramilla! como está usté querida...? lo banco a su protagonista, no hay nada mejor que correr seis pisos por las escaleras o 10k por camino de tierra en el campo y después sentarse a escribir casi ahogado, pero endorfinado hasta las manijas.
Así salen lindas las cosas!
Besos!
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