viernes, 20 de abril de 2012

Desordenamiento del día 2

Café y facturas con crema pastelera, la promesa de una noche maravillosa otra vez. No escucho nada alrededor, Fat Boy Slim para empezar el final del día con mas energía que esta mañana cuando daba mi vida por dormir 5 minutos mas, y casi fueron muchos mas… pero me desperté y tuve que correr (nada raro).

Pensé en Macri (Si, mi cerebro se atiborra de gente indeseable para odiar) y concluí en que bueno es no ser vecina de la ciudad amarilla. Prefiero mi hora de viaje hacia la oficina que convivir con todos esos pretenciosos de agenda cultural y bicisendas.


ME NIEGO A PAGAR $2.50 EL SUBTE!!



Decidí cruzar al Starbucks quiero un mimo solitario y no hablo de masturbación, solo el placer de un capuccino con crema y chocolate, cuando estaba pisando la bicisenda un ciclista escuchando musica y mandando mensajes por celular casi me pisa, le recordé toda la familia y la de Macri tambien.

Silencio, me detuve un instante y acepté mi intolerancia hacia muchas cosas pero tambien, la falta de comprensión general hacia mis pedidos: el aire debe estar a 24º, la luz de la oficina no puede estar encendida todo el dia si tenemos un tremendo ventanal! detalles, pero suman... diganme lo que quieran que soy chota, no soy ambientalista pero no me tomen por forra solo por querer luz natural para estar delante de la compu todo el dia.




Ramita

2 comentarios:

Dany dijo...

La luz natural ....¡no entiendo porque no lo comprenden!....

Aunque sé que me paso de la raya y a veces adivino las cosas casi a oscuras.

Todos tenemos nuestros listados de poca tolerancia.....

Más ventanas!

Saludos!

Ciruela dijo...

A mi también cada tanto se me da por un starbucks. Más de una vez (en los apenas dos meses que llevo trabajando) entré con mi vaso de starbucks y camine los pasillos con una sonrisa que mas de uno no entendió, y que solo se debía a ese mimo que me da un Dulce de leche latte.