Quería dormir la siesta, pero las visitas impedían que me deslizara a la cama ese domingo de sol. Si, pueden decir que tendria que aprovechar tan lindo día para salir no? pero no, no tenía ganas de eso, queria refugiarme en mi cama viendo una peli. Cuando se estaban yendo, suena el celu que reclamaba mi presencia en otros lados (amiga en desgracia, se le quemó el pelo con su nuevo alisado).
Salí de casa con los pies pesados añorando unas pantuflas y una chocolatada...
A la noche, ya de regreso (sin haber visto ninguna peli) me esperaba mi hija, recién llegada de la casa del papá. Con cara de DRAMA DRAMA DRAMA dijo: Mami, tengo tarea de matemática! Si señores y señoras, mi domingo terminó entre numeros, fracciones y situaciones problematicas que siempre detesté. En fin... después a dormir, con la idea fija: El domingo que viene me quedo en la cama haciendo fiaca.
Rami
2 comentarios:
¡Eso! ¡Y que la tarea la haga el padre!
Yo este domingo tengo que hacer limpieza y lavar toneladas de ropa. Nada de siesta ni fiaca. :(
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