jueves, 3 de octubre de 2013

Madre de una casi adolescente


La miro tomar el rimel, la recuerdo infantil disfrazándose de cartonera (nació en el 2001, tiene arraigado el término), pintándose de payaso o de princesa. Ella, tan torpe y tan sensible, tan tierna y tan distante. Tiene 12 años y quiere pintarse, para jugar un poco a ser grande antes de dormir... la dejo ser, con mis 36 años a cuestas y muy poco de madre convencional quiero que explore ese perfil que todavía no alcanza a entender, y termina dibujandose estrellas en los cachetes. Bien, sigue estando cerca.

"Ma, si vos estás bien, no importa si te peleas con tu novio"

Esa frase de aprobación me mató, esperaba que me dijera: "ufa! por qué?" pero no... me miró con cara de no me importa y siguió con su lectura.

Está creciendo y me asusta, tengo que admitir que recuerdo mi adolescencia y puteo, me mandé cagaditas una tras otra, pero yo... yo era otra clase de adolescente, era tirando a freak, callejera pero estudiosa, empecé a fumar a los 13. Ella me parece que pinta para malhumorada y tipica rebelde juvenil, con glamour y zapatillas (uh, creo que así era yo, pero con minimo glamour).

Antes de dormir y después de lavarse la cara, me mira y dice, te acostas un ratito conmigo? Si! obvio... como voy a dejar pasar ese calorcito tapadas hasta la nariz, hablando de su vida, de sus dias, de sus ganas y la rematamos cantando una canción y riendo en la oscuridad. Se da vuelta y me dice: "Chau ma, andate que quiero dormir"... sonrio. Me explota el corazón de amarla tanto.








Ramita



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