lunes, 9 de enero de 2012

Casi 20 años del primer beso.

Cena improvisada, la expectativa... saber que iba a suceder después de años de postergación, o de nunca habernos propuesto nada, nuestra intimidad se limitaba a besos, esos que dejan un rastro de deseo pero que no nos movilizaba hacer nada mas que eso.
Hay un sentimiento, no es amor loco y apasionado, es una conexión extraña que nunca me detuve a analizar (raro en mi, mujer de lapiz y papel que toma nota de todos los detalles).

En fin fue mejor de lo que alguna vez pensé. Pero tambien sorpresas como alguna pregunta muy minita, y no  hecha por mi... ojo! se lo dije, que raro que un hombre pregunte: que te gusta de mi, que te molesta... pero estuvo excelente; porque así de poco convencional es esto que tenemos hace tanto.

El amanecer me sorprendió sin lentes de sol, con ganas de acurrucarme un rato mas... pero la realidad no me dejaba; ya habrá tiempo... o no. Pero un ¿Cuando vas a desayunar conmigo? apareció en un sms y recordé lo fácil que me resulta huir de algunas situaciones.



Por ahora, simplemente por ahora amemos la trama...


Ramita

1 comentario:

caro dijo...

Me gusto eso de amar la trama..y no pensar tanto en el desenlace.no?