En un ataque de ansiedad, llanto que la ahogaba salió a la calle y él se acercaba corriendo; lo recuerda bien, tenía un buzo azul con capucha, jean celeste y zapatillas grises. La abrazó fuerte, cálido, la besó como alguna vez, no la soltaba y ella sentía como la felicidad estallaba, le susurró que la extrañaba.
Abrió los ojos y lo supo, otro sueño doloroso.
Desayunó rápido, en el viaje unas lágrimas se escaparon debajo de los anteojos de sol y se sintió patética otra vez. No dejó de pensar en él ni un minuto del día... "es mentira que lo imposible solo tarda un poco mas, esto nunca dejará de serlo"
Ramita
2 comentarios:
que lindo tu blog
Que lindo el escrito :)
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