miércoles, 19 de junio de 2013

El ultimo bondi


Llegó corriendo a la parada, un viernes de Octubre de hace varios años. Se sentó en el ultimo asiento del ultimo bondi de la noche. El cumpleaños habia resultado divertidisimo y el vinito le sentó muy bien para abrigar esa noche fresca y lluviosa de primavera.

El colectivo se fue cargando de gente, muchos que salian de trabajar de restaurantes o limpiar oficinas, serenos, empleados de seguridad.

Quedaba un asiento libre y antes de arrancar subió él. Flaco, alto, pelo oscuro y Beldent en la mano. Ella no lo miró enseguida, al rato, cuando él le convidó un chicle; sin sorpresa lo aceptó y charlaron un rato. Entonces ya cerca de llegar pero lejos aún, se abrió la puerta y él le preguntó: Vamos a tomar algo?

Bajaron corriendo, después de unos tragos él le pidió su numero, al otro día tenía que jugar temprano al futbol pero prometió llamar al terminar. Nunca lo hizo.






Un mes después ella volvía de una fiesta y tomó el ultimo bondi, parada atras, con unos tragos de mas lo vio subir, el se acercó intentando explicar que esa mañana habia perdido el celular. En esa época ella creía en situaciones cinematográficas, en escenas ridiculas de comedias romanticas.
Pasaron cinco años separadamente juntos, alejados pero cerca, sin querer queriendo.


Hoy no es que rompa cadenas solo me doy por vencido y te perdono por todo por venir y haberte ido.



Ramita