viernes, 27 de septiembre de 2013
Detallitos
Salir con alguien que no toma mates es como salir con un no fumador. En algún momento va a saltar la bronca, esos detalles cotidianos corroen la relación.
Ok, me gustan los mates dulces, pero es negociable... lo que no podría es no tomar mates. Lo mismo que el pucho, puedo dejarlo un rato, o fumar menos, pero no quiero dejarlo para siempre y menos porque el muchacho en cuestión me lo pide/exige.
Las diferencias sutiles son las peores. Por ejemplo:
Te gusta comer en la cama, a él no.
Te gustan las comedias huecas, a él no.
Te gusta comer dulce de leche con la cuchara directo del pote, a él le da asquito.
Te gusta esa canción bufarrona, él solo escucha metal.
Te gusta gusta dormir con medias, a él le da calor.
Minimas diferencias, ponelas todas juntas y te dan ganas de patearle la nuca. Así que la idea es quedarse con un par de ellas, y las otras negociarlas :)
Ramita
Detesto, reload.
A los contadores de anécdotas ( Esos que siempre tienen un ejemplo cercano de accidente, mina, comida, chiste, caida, enfermedad terminal)
Las minas que se auto compadecen (Como estas? preguntas inocentemente y responden: Si queres te miento. Dale! ponele onda)
Las minas que ponen a dieta a sus parejas. (Lo conociste gordito, te gustó panzón, NO JODAS)
Los tipos que dejan a sus amigos por sus novias. (Esupidos)
A la gente que no pronuncia las S y además dice: pa´en vez de para. (Eso y todas las faltas de ortografía)
A los que usan términos grandilocuentes sin saber que significan.
A los que minimizan los problemas ajenos tirandote un: "no pasa nada". (Tu vida es bella, ok. No todos tienen tu suerte, no te deprimas con problemas ajenos, pero tampoco creas que es fácil la vida de los demás)
A los adoradores de Bergoglio (basta! son todos católicos ahora)
A las madres que visten a sus hijas pequeñas como si tuvieran 20 años. (Nada que aclarar no?)
A los que discriminan a los inmigrantes de paises limitrofes y desean que lleguen europeos.
La ignorancia de aquel que se cree mejor que los demás. Eso odio con fuerza, porque nunca aceptaran que se equivocan y argumentan con locura terribles insultos a la naturleza y sentido común.
CATARSIS :) tal vez soberbia...
Ramita
De noche
En nuestros ojos habitaba la intensidad, en nuestras manos latía armonía,
nunca volví a sentirme así.
Te atrapó el silencio, después del beso, el mas perfecto.
Abrir los ojos, no imaginar nada mejor y ver el sol entrar por la ventana, la angustia de la soledad otra vez, como tantos amaneceres después de soñar. Soñar.
Me quedó el calor de tu mano en la mia, nunca mas soñé así.
Ramita
lunes, 2 de septiembre de 2013
De madres que no lo son.
Tenés una hija, te separas, decidís entonces que a tu pequeña la crien los abuelos. No volves mas a verla, a veces le mandas guita. Al poco tiempo te casas y tenes 3 hijos, nunca les contas que tienen una hermana mayor.
Tu hija, se cría sabiendo que la madre está lejos y que el padre no puede acercarse a ella. Vos, seguís en tu mundo de familia perfecta.
A los 13, tu hija se encuentra con el padre, con quién no tiene confianza a pesar de los esfuerzos por ganarse el corazón de la hija que le arrebataron. Nunca te pidió nada, y la negaste, que te vuelva la memoria en el ultimo instante y te amargue aún mas la vida saberte una hiedra, una hierba mala que no supo valorar el amor de una hija que nunca te odió.
Putas madres que se alejan, que anteponen su propia felicidad para envejecer infelices sabiendose en falta, reconociendose en el espejo como de la peor calaña. Al mundo venden amor, el que siempre negaron a quien lo necesitó.
Ramita
jueves, 22 de agosto de 2013
Tiempo
(Para Vero)
Fui amor.
Fui fuego.
Fui algo mas que una compañía alguna vez, fui amiga, amante y un poco cobarde.
Fui sal en la herida y triste despedida.
Fui luz, agua y oxigeno, fui necesitada y al final... olvidada.
Fui valentía y futuro, nunca presente.
Soy pasado?
Soy pasado olvidado y pisado, historia contada una noche de invierno entre lagrimas negras, recuerdo que se desea olvidar, latido trémulo, vidrio empañado.
Y miraré atrás, suspiraré el recuerdo de cuando fui feliz, agradeceré a quién me amó, abrazaré su mirada lejana diciendo adiós.
Seré lo que sienta, seré mi proyecto de ciencias, mi mejor dibujo, mi mejor historia. Dejaré de lado si, la coraza oscura, dejaré que el cuerpo hablé y no grite, dejaré de mirar hacia al costado.
Seré risa.
Silvina
Fui amor.
Fui fuego.
Fui algo mas que una compañía alguna vez, fui amiga, amante y un poco cobarde.
Fui sal en la herida y triste despedida.
Fui luz, agua y oxigeno, fui necesitada y al final... olvidada.
Fui valentía y futuro, nunca presente.
Soy pasado?
Soy pasado olvidado y pisado, historia contada una noche de invierno entre lagrimas negras, recuerdo que se desea olvidar, latido trémulo, vidrio empañado.
Y miraré atrás, suspiraré el recuerdo de cuando fui feliz, agradeceré a quién me amó, abrazaré su mirada lejana diciendo adiós.
Seré lo que sienta, seré mi proyecto de ciencias, mi mejor dibujo, mi mejor historia. Dejaré de lado si, la coraza oscura, dejaré que el cuerpo hablé y no grite, dejaré de mirar hacia al costado.
Seré risa.
Silvina
miércoles, 14 de agosto de 2013
Tiempo, memoria y olvido
Nostalgia crónica, rememorar... esa manera de valorar el presente o detestarlo.
Extraños que se hacen conocidos, viejos trastos que no sirven, apilados en un rincón por temor a olvidarlos y perder algo que fuimos.
Nos abrazamos al tiempo, sabiendo que desaparece instantáneamente, nos acurrucamos para eternizar la caricia, prolongar el día, sumergirnos en un espacio que nos han prestado.
Vinito nocturno y charla, terapia par calmar la ansiedad, ganas de contar todo lo que fuimos y somos, ganas de elocuencia y claridad, transparencia quizás, pero nunca vulnerabilidad. Las lágrimas se contienen cuando llegamos a ese punto de nuestra historia que estamos revelando para el otro y para nosotros mismos. Ese instante de quiebre, justo cuando estás hablando te das cuenta de algo tan profundo que te sorprende que haya sido en medio de la charla con un extraño. Y continuas, nada te detiene, das una vuelta y hablas de vos, de la vida, del dolor... y de como ese pasado presente te construyó, y olvidas mil detalles, porque también aprendiste a olvidar.
Recibís el día mirando de reojo la luz, las horas pasan, pero que importa... no es mas que tiempo, y todo queda guardado en la memoria.
Ramita
Extraños que se hacen conocidos, viejos trastos que no sirven, apilados en un rincón por temor a olvidarlos y perder algo que fuimos.
Nos abrazamos al tiempo, sabiendo que desaparece instantáneamente, nos acurrucamos para eternizar la caricia, prolongar el día, sumergirnos en un espacio que nos han prestado.
Vinito nocturno y charla, terapia par calmar la ansiedad, ganas de contar todo lo que fuimos y somos, ganas de elocuencia y claridad, transparencia quizás, pero nunca vulnerabilidad. Las lágrimas se contienen cuando llegamos a ese punto de nuestra historia que estamos revelando para el otro y para nosotros mismos. Ese instante de quiebre, justo cuando estás hablando te das cuenta de algo tan profundo que te sorprende que haya sido en medio de la charla con un extraño. Y continuas, nada te detiene, das una vuelta y hablas de vos, de la vida, del dolor... y de como ese pasado presente te construyó, y olvidas mil detalles, porque también aprendiste a olvidar.
Recibís el día mirando de reojo la luz, las horas pasan, pero que importa... no es mas que tiempo, y todo queda guardado en la memoria.
Ramita
jueves, 8 de agosto de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
Buena memoria
Los pies helados, poco sueño y divague nocturno, garabateando.
Recordas que en la adolescencia, algo perturbada, existía un objeto de admiración, amor, misterio, vaya uno a saber qué, que te causaba dolor de panza, te encantaba, te tensionaba verlo, subias al colectivo y estaba parado, ahí tan cerca y te morias de ganas... de qué? ni idea, era proto-histeria, eras una colegiala con inquietudes, mas dudas que deseos reales, esperabas con ansias las 12:15 para salir del colegio. Sonreís pensando en esa ridicula emoción, ese exceso de verguenza pero con tintes de osadía para verlo una vez mas y siempre la misma sensación.
Antes de aburrirte de terapia la vida te aburría, algo freak, algo suicida... el amor propio viajaba en otro tren, y te sentabas a ver la vida pasar; los lápices estaban cerca, escribias y te alimentaba cada palabra, no te encontrabas, pero eran pequeños instantes de felicidad, de plenitud. La careteabas, siempre la careteaste.
Después de terapia, la soledad, chocar con la revelación cabal de no saber a donde ir, que hacer y mucho menos que querer. La adultez llegó con el trabajo, la madurez tardó un poco mas. Las noches de viernes eran eternas, cerveza y cigarrillos, desenfreno, besos regalados y ningún amor, los lapices y los pinceles cerca, eran años de inspiración entre tanto desequilibrio. "No sos vos" te dijo una amiga una noche alcoholizadas, de ahí en picada hasta la piña brutal contra el suelo. Te levantaste. Nunca mas ibas a caer te dijiste.
No queres recordar mas, lo sabes... aunque cada vez que lo ves el dolor de panza es igual, diez años después.
Los lápices, los pinceles, pintura de color, blanco, negro.... todo sigue ahí acompañando,
.
Ramita
martes, 16 de julio de 2013
Todo es tan inflamable
Una frase puede derrumbar todo, es como un puñal, pero es la verdad y aunque duela es parte de esa persona que queres, esa frase, dicha con bronca, masticada y expulsada que te deja sin palabras. Es en definitiva parte del otro, que tal vez tardo mucho en dejar salir, pero que define, te pinta la realidad de otra manera.
Te quedas paralizada, pensando en mandar todo a la mierda o... seguir, esperar, ver que pasa, tal vez fue un momento de calentura, pero te late el corazón al sentir que la verdadera esencia está sintetizada en esa frase.
Después de eso. Qué?
Hace años hubiera sido fácil decirle adiós pero ahora estas comprometida, hay un vinculo mas allá del amor romántico (si, existe) están la realidad, las cuentas que pagar, la comida, el auto (puto auto). Puede ser tan dificil una relación? SI, OBVIO!
Al fin de cuentas todo se transforma, pasan los años, el vinculo crece se fortalece, o no. Mi pregunta es, hay que esforzarse por mantener la estabilidad o hay que dejar que fluya y si se termina, se termina? Quemamos las posibilidades? hay que remarla? No es muy artificial intentar e intentar?
Fuego, llamita, cenizas. Tal vez una relación en piloto, como para que no se apague, este siempre candente y mantenga el clima ideal.
Ramita
miércoles, 3 de julio de 2013
Bondi
El Colectivo arranca, lleno pero con espacio para seguir sumando gente en un par de paradas mas, me senté y era lo imporante. Ubicada en un asiento al fondo me dispuse a escuchar música e imaginar una historia.
Tal vez mide un metro setenta, tal vez tiene 35 años, blanco, pelo rubio oscuro, manos finas y traje gris, un suéter azul celeste asoma en las muñecas, combinando con la camisa que tiene además unas líneas blancas. No veo la corbata pero asumo que combina también. Está haciendo equilibrio lleva una pesada mochila en un brazo y en el otro un libro. Su aspecto es temeroso, no tiene la pinta de ser sociable y mucho menos un galán, lo presiento tímido y estructurado.
Tiene una alianza, imagino que alguna vez se enamoró, quiero creer que fue amor y no simple y triste sentido común. Olvidaba un detalle, lleva una bufanda de polar en en escocés blanco y azul.
Dije que leía? Si, La Divina Comedia,mucho libro para el colectivo y básicamente un libro esencial en una mente que busca algo más, o no... tal vez se dejó llevar por la recomendación del librero al que fue a preguntar con dudas y ninguna idea.
Junto a él una muchacha, de ojos cansados y pelo largo oscuro, en sus manos la mochila y una bolsa de supermercado con compras recien hechas. Habla por celular con el padre de sus hijos, está molesta, tiene mala señal e insulta al aire, bajito como suplicando a su dios, está muy abrigada y no puede tomarse bien del pasamanos, está agotada se nota en su voz. El celular se cae, se desarma, por un lado la tapa y la bateria entre los pies del hombre de gris, quien suelta el libro y golpea en la cabeza a la chica que estaba sentada en las escalinatas de la puerta trasera del colectivo.
El hombre de gris trastabilla y cae sobre una mujer que estaba junto a él. Frenada, casí chocamos y todos nos miramos en silencio. Casi me rio, pero pude resistir la tentación.
Todos se acomodan, disimulan el momento accidentado, dejan el celular en el bolsillo, el libro en la mochila y se agarran bien, para no caer en una serie de hechos bochornosos.
Ramita
Tal vez mide un metro setenta, tal vez tiene 35 años, blanco, pelo rubio oscuro, manos finas y traje gris, un suéter azul celeste asoma en las muñecas, combinando con la camisa que tiene además unas líneas blancas. No veo la corbata pero asumo que combina también. Está haciendo equilibrio lleva una pesada mochila en un brazo y en el otro un libro. Su aspecto es temeroso, no tiene la pinta de ser sociable y mucho menos un galán, lo presiento tímido y estructurado.
Tiene una alianza, imagino que alguna vez se enamoró, quiero creer que fue amor y no simple y triste sentido común. Olvidaba un detalle, lleva una bufanda de polar en en escocés blanco y azul.
Dije que leía? Si, La Divina Comedia,mucho libro para el colectivo y básicamente un libro esencial en una mente que busca algo más, o no... tal vez se dejó llevar por la recomendación del librero al que fue a preguntar con dudas y ninguna idea.
Junto a él una muchacha, de ojos cansados y pelo largo oscuro, en sus manos la mochila y una bolsa de supermercado con compras recien hechas. Habla por celular con el padre de sus hijos, está molesta, tiene mala señal e insulta al aire, bajito como suplicando a su dios, está muy abrigada y no puede tomarse bien del pasamanos, está agotada se nota en su voz. El celular se cae, se desarma, por un lado la tapa y la bateria entre los pies del hombre de gris, quien suelta el libro y golpea en la cabeza a la chica que estaba sentada en las escalinatas de la puerta trasera del colectivo.
El hombre de gris trastabilla y cae sobre una mujer que estaba junto a él. Frenada, casí chocamos y todos nos miramos en silencio. Casi me rio, pero pude resistir la tentación.
Todos se acomodan, disimulan el momento accidentado, dejan el celular en el bolsillo, el libro en la mochila y se agarran bien, para no caer en una serie de hechos bochornosos.
Ramita
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