(Para Vero)
Fui amor.
Fui fuego.
Fui algo mas que una compañía alguna vez, fui amiga, amante y un poco cobarde.
Fui sal en la herida y triste despedida.
Fui luz, agua y oxigeno, fui necesitada y al final... olvidada.
Fui valentía y futuro, nunca presente.
Soy pasado?
Soy pasado olvidado y pisado, historia contada una noche de invierno entre lagrimas negras, recuerdo que se desea olvidar, latido trémulo, vidrio empañado.
Y miraré atrás, suspiraré el recuerdo de cuando fui feliz, agradeceré a quién me amó, abrazaré su mirada lejana diciendo adiós.
Seré lo que sienta, seré mi proyecto de ciencias, mi mejor dibujo, mi mejor historia. Dejaré de lado si, la coraza oscura, dejaré que el cuerpo hablé y no grite, dejaré de mirar hacia al costado.
Seré risa.
Silvina
jueves, 22 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
Tiempo, memoria y olvido
Nostalgia crónica, rememorar... esa manera de valorar el presente o detestarlo.
Extraños que se hacen conocidos, viejos trastos que no sirven, apilados en un rincón por temor a olvidarlos y perder algo que fuimos.
Nos abrazamos al tiempo, sabiendo que desaparece instantáneamente, nos acurrucamos para eternizar la caricia, prolongar el día, sumergirnos en un espacio que nos han prestado.
Vinito nocturno y charla, terapia par calmar la ansiedad, ganas de contar todo lo que fuimos y somos, ganas de elocuencia y claridad, transparencia quizás, pero nunca vulnerabilidad. Las lágrimas se contienen cuando llegamos a ese punto de nuestra historia que estamos revelando para el otro y para nosotros mismos. Ese instante de quiebre, justo cuando estás hablando te das cuenta de algo tan profundo que te sorprende que haya sido en medio de la charla con un extraño. Y continuas, nada te detiene, das una vuelta y hablas de vos, de la vida, del dolor... y de como ese pasado presente te construyó, y olvidas mil detalles, porque también aprendiste a olvidar.
Recibís el día mirando de reojo la luz, las horas pasan, pero que importa... no es mas que tiempo, y todo queda guardado en la memoria.
Ramita
Extraños que se hacen conocidos, viejos trastos que no sirven, apilados en un rincón por temor a olvidarlos y perder algo que fuimos.
Nos abrazamos al tiempo, sabiendo que desaparece instantáneamente, nos acurrucamos para eternizar la caricia, prolongar el día, sumergirnos en un espacio que nos han prestado.
Vinito nocturno y charla, terapia par calmar la ansiedad, ganas de contar todo lo que fuimos y somos, ganas de elocuencia y claridad, transparencia quizás, pero nunca vulnerabilidad. Las lágrimas se contienen cuando llegamos a ese punto de nuestra historia que estamos revelando para el otro y para nosotros mismos. Ese instante de quiebre, justo cuando estás hablando te das cuenta de algo tan profundo que te sorprende que haya sido en medio de la charla con un extraño. Y continuas, nada te detiene, das una vuelta y hablas de vos, de la vida, del dolor... y de como ese pasado presente te construyó, y olvidas mil detalles, porque también aprendiste a olvidar.
Recibís el día mirando de reojo la luz, las horas pasan, pero que importa... no es mas que tiempo, y todo queda guardado en la memoria.
Ramita
jueves, 8 de agosto de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
Buena memoria
Los pies helados, poco sueño y divague nocturno, garabateando.
Recordas que en la adolescencia, algo perturbada, existía un objeto de admiración, amor, misterio, vaya uno a saber qué, que te causaba dolor de panza, te encantaba, te tensionaba verlo, subias al colectivo y estaba parado, ahí tan cerca y te morias de ganas... de qué? ni idea, era proto-histeria, eras una colegiala con inquietudes, mas dudas que deseos reales, esperabas con ansias las 12:15 para salir del colegio. Sonreís pensando en esa ridicula emoción, ese exceso de verguenza pero con tintes de osadía para verlo una vez mas y siempre la misma sensación.
Antes de aburrirte de terapia la vida te aburría, algo freak, algo suicida... el amor propio viajaba en otro tren, y te sentabas a ver la vida pasar; los lápices estaban cerca, escribias y te alimentaba cada palabra, no te encontrabas, pero eran pequeños instantes de felicidad, de plenitud. La careteabas, siempre la careteaste.
Después de terapia, la soledad, chocar con la revelación cabal de no saber a donde ir, que hacer y mucho menos que querer. La adultez llegó con el trabajo, la madurez tardó un poco mas. Las noches de viernes eran eternas, cerveza y cigarrillos, desenfreno, besos regalados y ningún amor, los lapices y los pinceles cerca, eran años de inspiración entre tanto desequilibrio. "No sos vos" te dijo una amiga una noche alcoholizadas, de ahí en picada hasta la piña brutal contra el suelo. Te levantaste. Nunca mas ibas a caer te dijiste.
No queres recordar mas, lo sabes... aunque cada vez que lo ves el dolor de panza es igual, diez años después.
Los lápices, los pinceles, pintura de color, blanco, negro.... todo sigue ahí acompañando,
.
Ramita
martes, 16 de julio de 2013
Todo es tan inflamable
Una frase puede derrumbar todo, es como un puñal, pero es la verdad y aunque duela es parte de esa persona que queres, esa frase, dicha con bronca, masticada y expulsada que te deja sin palabras. Es en definitiva parte del otro, que tal vez tardo mucho en dejar salir, pero que define, te pinta la realidad de otra manera.
Te quedas paralizada, pensando en mandar todo a la mierda o... seguir, esperar, ver que pasa, tal vez fue un momento de calentura, pero te late el corazón al sentir que la verdadera esencia está sintetizada en esa frase.
Después de eso. Qué?
Hace años hubiera sido fácil decirle adiós pero ahora estas comprometida, hay un vinculo mas allá del amor romántico (si, existe) están la realidad, las cuentas que pagar, la comida, el auto (puto auto). Puede ser tan dificil una relación? SI, OBVIO!
Al fin de cuentas todo se transforma, pasan los años, el vinculo crece se fortalece, o no. Mi pregunta es, hay que esforzarse por mantener la estabilidad o hay que dejar que fluya y si se termina, se termina? Quemamos las posibilidades? hay que remarla? No es muy artificial intentar e intentar?
Fuego, llamita, cenizas. Tal vez una relación en piloto, como para que no se apague, este siempre candente y mantenga el clima ideal.
Ramita
miércoles, 3 de julio de 2013
Bondi
El Colectivo arranca, lleno pero con espacio para seguir sumando gente en un par de paradas mas, me senté y era lo imporante. Ubicada en un asiento al fondo me dispuse a escuchar música e imaginar una historia.
Tal vez mide un metro setenta, tal vez tiene 35 años, blanco, pelo rubio oscuro, manos finas y traje gris, un suéter azul celeste asoma en las muñecas, combinando con la camisa que tiene además unas líneas blancas. No veo la corbata pero asumo que combina también. Está haciendo equilibrio lleva una pesada mochila en un brazo y en el otro un libro. Su aspecto es temeroso, no tiene la pinta de ser sociable y mucho menos un galán, lo presiento tímido y estructurado.
Tiene una alianza, imagino que alguna vez se enamoró, quiero creer que fue amor y no simple y triste sentido común. Olvidaba un detalle, lleva una bufanda de polar en en escocés blanco y azul.
Dije que leía? Si, La Divina Comedia,mucho libro para el colectivo y básicamente un libro esencial en una mente que busca algo más, o no... tal vez se dejó llevar por la recomendación del librero al que fue a preguntar con dudas y ninguna idea.
Junto a él una muchacha, de ojos cansados y pelo largo oscuro, en sus manos la mochila y una bolsa de supermercado con compras recien hechas. Habla por celular con el padre de sus hijos, está molesta, tiene mala señal e insulta al aire, bajito como suplicando a su dios, está muy abrigada y no puede tomarse bien del pasamanos, está agotada se nota en su voz. El celular se cae, se desarma, por un lado la tapa y la bateria entre los pies del hombre de gris, quien suelta el libro y golpea en la cabeza a la chica que estaba sentada en las escalinatas de la puerta trasera del colectivo.
El hombre de gris trastabilla y cae sobre una mujer que estaba junto a él. Frenada, casí chocamos y todos nos miramos en silencio. Casi me rio, pero pude resistir la tentación.
Todos se acomodan, disimulan el momento accidentado, dejan el celular en el bolsillo, el libro en la mochila y se agarran bien, para no caer en una serie de hechos bochornosos.
Ramita
Tal vez mide un metro setenta, tal vez tiene 35 años, blanco, pelo rubio oscuro, manos finas y traje gris, un suéter azul celeste asoma en las muñecas, combinando con la camisa que tiene además unas líneas blancas. No veo la corbata pero asumo que combina también. Está haciendo equilibrio lleva una pesada mochila en un brazo y en el otro un libro. Su aspecto es temeroso, no tiene la pinta de ser sociable y mucho menos un galán, lo presiento tímido y estructurado.
Tiene una alianza, imagino que alguna vez se enamoró, quiero creer que fue amor y no simple y triste sentido común. Olvidaba un detalle, lleva una bufanda de polar en en escocés blanco y azul.
Dije que leía? Si, La Divina Comedia,mucho libro para el colectivo y básicamente un libro esencial en una mente que busca algo más, o no... tal vez se dejó llevar por la recomendación del librero al que fue a preguntar con dudas y ninguna idea.
Junto a él una muchacha, de ojos cansados y pelo largo oscuro, en sus manos la mochila y una bolsa de supermercado con compras recien hechas. Habla por celular con el padre de sus hijos, está molesta, tiene mala señal e insulta al aire, bajito como suplicando a su dios, está muy abrigada y no puede tomarse bien del pasamanos, está agotada se nota en su voz. El celular se cae, se desarma, por un lado la tapa y la bateria entre los pies del hombre de gris, quien suelta el libro y golpea en la cabeza a la chica que estaba sentada en las escalinatas de la puerta trasera del colectivo.
El hombre de gris trastabilla y cae sobre una mujer que estaba junto a él. Frenada, casí chocamos y todos nos miramos en silencio. Casi me rio, pero pude resistir la tentación.
Todos se acomodan, disimulan el momento accidentado, dejan el celular en el bolsillo, el libro en la mochila y se agarran bien, para no caer en una serie de hechos bochornosos.
Ramita
viernes, 28 de junio de 2013
stand up, hombres en problemas.
Show de stand up, divertido, pero encontré un detalle.
Todos los que suben son unos fracasados que no garchan o sufrieron mucho en su vida y ahora no tienen ningún recuerdo agradable del sexo femenino. El publico masculino festeja estando de acuerdo, las mujeres nos reimos porque nos sentimos identificadas, peeeero tres items me quedaron dando vueltas:
- Somos hincha pelotas/histericas
- Nos apropiamos del control remoto
- Los queremos cambiar
Si somos hincha pelotas deberian decirlo,
el control remoto lo pedis y listo,
si te dejas cambiar sos un gil.
Seamos realistas, si el tipo tiene barba cuando lo conocimos y al mes le decimos que se afeite y lo hace, listo!!! El lo aceptó, podría tranquilamente decir, mirá X me gusta así, y ves la reacción, si no es vital para la relación no pasa nada, peeero si la chica en cuestion se pone loca y de mal humor entonces replanteate la relación, porque podrias estar enfrente de una rompe bolas de verdad.
Ramita
jueves, 27 de junio de 2013
Ella feliz, él marchito.
La golpeó, después le pidió perdón pero ya tenía el ojo morado.
Ella huyó a la casa del padre pero un mes después volvió con él. La sangre todavía estaba en la pared como recordatorio de la locura. La amenazó con un cuchillo, rompió una ventana, llenó de miedo el espacio entre él y su amada.
No volvieron a verse de la misma manera, por un lado los celos y los reproches, por el otro esos años que no querian perder.
Y un día se terminó, ella pensó que nunca mas sería felíz con alguien, se vio sola encarando de nuevo el camino para crecer, creyó que no podría reconstruir su vida... pero hoy se ve diferente, mira a sus hijos, sabe que algo bueno tuvo aquella unión, pero tambien sabe (aunque le duele) que iba a terminar con uno de los dos en un cajón si no se separaban. Ella lo entendió, ahora es feliz, juntó los pedazos de su vida y creció, se hizo grande, pudo con el dolor, la soledad y volvió a brillar.
Él todavia NO CAYÓ, no se hizo cargo de lo que destruyó, ronda la casa, se esconde para ver que hace ella de su vida, la persigue en silencio; tanto amor se convirtió en odio, tanto amor lo secó por dentro y ahora se lo ve como un fantasma, sudoroso, crispado, lleno de veneno, amarillo y marchito.
Y un día se terminó, ella pensó que nunca mas sería felíz con alguien, se vio sola encarando de nuevo el camino para crecer, creyó que no podría reconstruir su vida... pero hoy se ve diferente, mira a sus hijos, sabe que algo bueno tuvo aquella unión, pero tambien sabe (aunque le duele) que iba a terminar con uno de los dos en un cajón si no se separaban. Ella lo entendió, ahora es feliz, juntó los pedazos de su vida y creció, se hizo grande, pudo con el dolor, la soledad y volvió a brillar.
Él todavia NO CAYÓ, no se hizo cargo de lo que destruyó, ronda la casa, se esconde para ver que hace ella de su vida, la persigue en silencio; tanto amor se convirtió en odio, tanto amor lo secó por dentro y ahora se lo ve como un fantasma, sudoroso, crispado, lleno de veneno, amarillo y marchito.
Ramita
miércoles, 19 de junio de 2013
El ultimo bondi
Llegó corriendo a la parada, un viernes de Octubre de hace varios años. Se sentó en el ultimo asiento del ultimo bondi de la noche. El cumpleaños habia resultado divertidisimo y el vinito le sentó muy bien para abrigar esa noche fresca y lluviosa de primavera.
El colectivo se fue cargando de gente, muchos que salian de trabajar de restaurantes o limpiar oficinas, serenos, empleados de seguridad.
Quedaba un asiento libre y antes de arrancar subió él. Flaco, alto, pelo oscuro y Beldent en la mano. Ella no lo miró enseguida, al rato, cuando él le convidó un chicle; sin sorpresa lo aceptó y charlaron un rato. Entonces ya cerca de llegar pero lejos aún, se abrió la puerta y él le preguntó: Vamos a tomar algo?
Bajaron corriendo, después de unos tragos él le pidió su numero, al otro día tenía que jugar temprano al futbol pero prometió llamar al terminar. Nunca lo hizo.
Un mes después ella volvía de una fiesta y tomó el ultimo bondi, parada atras, con unos tragos de mas lo vio subir, el se acercó intentando explicar que esa mañana habia perdido el celular. En esa época ella creía en situaciones cinematográficas, en escenas ridiculas de comedias romanticas.
Pasaron cinco años separadamente juntos, alejados pero cerca, sin querer queriendo.
Hoy no es que rompa cadenas
solo me doy por vencido
y te perdono por todo
por venir y haberte ido.
Bajaron corriendo, después de unos tragos él le pidió su numero, al otro día tenía que jugar temprano al futbol pero prometió llamar al terminar. Nunca lo hizo.
Un mes después ella volvía de una fiesta y tomó el ultimo bondi, parada atras, con unos tragos de mas lo vio subir, el se acercó intentando explicar que esa mañana habia perdido el celular. En esa época ella creía en situaciones cinematográficas, en escenas ridiculas de comedias romanticas.
Pasaron cinco años separadamente juntos, alejados pero cerca, sin querer queriendo.
Ramita
martes, 11 de junio de 2013
Por el Rojo, amor incondicional.
Es amor, es fe, es esperanza.
Mi amor por el fútbol nació hace 30 años, era pequeña y ya sabía de campeonatos y copas. Gritaba goles, cantaba algún cantito. A medida que pasaban los años mi pasión por Independiente se hizo más evidente, mi viejo se preguntaba si era culpa de el mi llanto cuando perdíamos, cuando ganábamos, cuando nos hacían un gol, cuando haciamos un gol... Siempre emocionada, siempre con el grito desbordante.
La primera vez que fui a la cancha, 3 de mayo del 93, jugabamos con Central, empatamos 1 a 1, el gol nuestro lo hizo Vilallonga, un horrible delantero de aquella época que también jugó en Estudiantes; recuerdo haber salido de la escuela corriendo porque jugaba un lunes después de haber sido suspendido el domingo.
Será que este año, con la vuelta del Canaya nosotros nos vayamos? Será que veinte años después vea a mi equipo por primera vez perder? Si, perder. Quieran o no la historia dirá que perdimos, que estuvimos en las mala, que los triunfos y logros épicos que nos hicieron grandes careceran de valor al menos por un rato, ese rato cuando las lágrimas nos empañen los ojos, la vida. Lloro en cada partido... vuelvo a hacerlo como hace años; la pasión sigue intacta, EL AMOR tambien. De nada sirve hoy buscar culpables, valoro el esfuerzo de todos los que juegan y jugaron, el esfuerzo en cada pelota, la vida y la sangre mas roja que nunca.
Lloraré, no espero milagros, no creo en ningún dios. Creo en la voluntad de este equipo, creo en la verdadera naturaleza de un futbolista con amor propio, porque muchachos, si nos vamos a la B va a ser con la cabeza en alto dejando la piel y el alma en cada pelota.
Gracias Independiente!
Señores yo soy de INDEPENDIENTE
Somos el Orgullo Nacional
Ahora que estamos en la malas
Nunca te vamo a ABANDONAR
Porque el Rojo es PASION
Y Mi Viejo Me Enseñó
A Quererte De La Cuna Hasta El Cajón
Nadie Lo Puede Entender
Que Copamo A Donde Vas
Esta Hinchada Es Diferente A Las Demás
Pase Lo Que Pase Mi Pasion Va A Ser La Misma
Ramita
Mi amor por el fútbol nació hace 30 años, era pequeña y ya sabía de campeonatos y copas. Gritaba goles, cantaba algún cantito. A medida que pasaban los años mi pasión por Independiente se hizo más evidente, mi viejo se preguntaba si era culpa de el mi llanto cuando perdíamos, cuando ganábamos, cuando nos hacían un gol, cuando haciamos un gol... Siempre emocionada, siempre con el grito desbordante.
La primera vez que fui a la cancha, 3 de mayo del 93, jugabamos con Central, empatamos 1 a 1, el gol nuestro lo hizo Vilallonga, un horrible delantero de aquella época que también jugó en Estudiantes; recuerdo haber salido de la escuela corriendo porque jugaba un lunes después de haber sido suspendido el domingo.
Será que este año, con la vuelta del Canaya nosotros nos vayamos? Será que veinte años después vea a mi equipo por primera vez perder? Si, perder. Quieran o no la historia dirá que perdimos, que estuvimos en las mala, que los triunfos y logros épicos que nos hicieron grandes careceran de valor al menos por un rato, ese rato cuando las lágrimas nos empañen los ojos, la vida. Lloro en cada partido... vuelvo a hacerlo como hace años; la pasión sigue intacta, EL AMOR tambien. De nada sirve hoy buscar culpables, valoro el esfuerzo de todos los que juegan y jugaron, el esfuerzo en cada pelota, la vida y la sangre mas roja que nunca.
Lloraré, no espero milagros, no creo en ningún dios. Creo en la voluntad de este equipo, creo en la verdadera naturaleza de un futbolista con amor propio, porque muchachos, si nos vamos a la B va a ser con la cabeza en alto dejando la piel y el alma en cada pelota.
Gracias Independiente!
Señores yo soy de INDEPENDIENTE
Somos el Orgullo Nacional
Ahora que estamos en la malas
Nunca te vamo a ABANDONAR
Porque el Rojo es PASION
Y Mi Viejo Me Enseñó
A Quererte De La Cuna Hasta El Cajón
Nadie Lo Puede Entender
Que Copamo A Donde Vas
Esta Hinchada Es Diferente A Las Demás
Pase Lo Que Pase Mi Pasion Va A Ser La Misma
Ramita
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